Casino Buenos Aires

El Casino Buenos Aires es el único casino flotante ubicado en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Apostar dinero estaba prohibido. Esta excepción se logró en 1999 mediante una laguna legal: el Casino Buenos Aires opera en dos barcos anclados en aguas del Estado Nacional.

Historia

A mediados de 1999, la Lotería Nacional anunció una convocatoria para empresas interesadas en operar un casino flotante que zarparía de una zona aún por definir en el puerto de Buenos Aires y ofrecería servicios de comida, alojamiento y entretenimiento, con capacidad para atender al menos a 500 apostadores.

La Lotería justificó su decisión citando los decretos 31.090 y 44.189 de 1944: el primero declaraba la cancelación de todos los fondos otorgados por los gobiernos provinciales federales a empresas privadas en ese momento, y el segundo otorgaba a la Lotería Nacional de Beneficencia la administración y el procedimiento de las empresas de juego. Esto fue ratificado por la Ley n.° 18.226 de 1969 y convalidado nuevamente por el decreto 598 de 1990, que transformó la Lotería Nacional en una empresa estatal.

En octubre de ese año, la Asamblea Legislativa de Buenos Aires declaró que «la instalación de casinos en la ciudad es contraproducente para el desarrollo de una comunidad que necesita manifestarse con una cultura de trabajo, solidaridad y progreso acumulativo». Dos empresas presentaron propuestas: la empresa estadounidense Casinos Magic y Casinos Buenos Aires, operada por la firma española Cirsa, que finalmente ganó la concesión por 15 años, con opción a otros cinco, y el derecho a instalar un segundo barco durante el período de cesión. En septiembre de 1999, el barco, aún sin revelar y con bandera estadounidense, llegó al puerto de Nueva Palmira, Colonia (Uruguay), procedente de Nueva Orleans, donde se había incorporado en 1995.

Réplica de los típicos barcos casino que navegaban por el Misisipi a finales del siglo XIX, fue acondicionado mientras se esperaba el cambio a la bandera argentina y la asignación del muelle donde operaría. A principios de octubre, el barco ya se encontraba en el puerto de Buenos Aires.a través de enlace visitar Casino Buenos Aires sitio web Si bien el gobierno nacional insistía en su apertura, el gobierno de la ciudad reiteró que lo clausuraría “tan pronto como abriera sus puertas”. El 8 de octubre de 1999, el Casino Buenos Aires comenzó a operar provisionalmente en Darsena Norte: las autoridades municipales lo clausuraron, pero aun así se produjo un disturbio.

El sello de clausura. Gambling Enterprises de Buenos Aires, la empresa que gestionaba la sala de juegos, y las autoridades de la Lotería Nacional acordaron que el destino final del barco sería la zona sur del puerto, considerando varias ubicaciones, incluido el Muelle Sur, para que el proyecto tuviera espacio para instalar un aparcamiento. A mediados del año 2000, la empresa Cirsa ya contemplaba la construcción de una segunda sala de juegos flotante en la ciudad, tras los excelentes resultados económicos, y a la espera de la resolución de un problema legal relacionado con la importación del barco que ya estaba en funcionamiento. Mientras tanto, en la Avenida Brasil y el río, un segundo edificio de 40.000 m² ya estaba incompleto y albergaría los centros de servicio del casino y un estacionamiento para 1.300 automóviles; además, se proyectaba un segundo edificio para que funcionara como la sede administrativa de la empresa.

Cuando un juez ordenó el cierre del casino en junio de ese año, otro magistrado aprobó una orden que le permitía seguir operando. La disputa jurisdiccional resurgió a principios de 2005, cuando un juez del Tribunal Administrativo y de Obligaciones Tributarias de la ciudad de Buenos Aires (Dr. Roberto Gallardo) declaró inconstitucional el convenio revisado en 2003 entre la Lotería Nacional Sociedad del Estado y el Instituto de Juegos de la Ciudad de Buenos Aires, y obligó al gobierno de Buenos Aires a clausurar el casino flotante y prohibir el funcionamiento de las supuestas máquinas tragamonedas que operaban en el Coliseo Argentino de Palermo.

Segundo Barco y Conflictos con los Empleados

En enero de 2006, en medio de la controversia entre los tribunales de la ciudad de Buenos Aires y el gobierno, el “Princess”, un segundo casino flotante, abrió sus puertas al público junto al barco que funcionaba como sala de juegos. El nuevo barco contaba con cuatro cubiertas alfombradas, cuatro bares y techos dorados, máquina expendedora, ruleta electrónica y, como su principal atractivo, la “Carrera Salvaje”, una competencia digital.

En los meses siguientes, continuó la disputa legal por el casino en línea: el juez de Buenos Aires, Roberto Gallardo, lo puso en un “corralito” (una especie de juzgado), y el juez federal Sergio Fernández levantó las restricciones. Gallardo impuso una multa diaria de 200.000 pesos al casino hasta que cumpliera con la sentencia. Un año después, el conflicto administrativo se vio eclipsado por un conflicto laboral interno. En junio de 2007, dos sindicatos se disputaban el control del casino flotante: más de 400 trabajadores del establecimiento ocupaban las instalaciones y denunciaron que un grupo de 20 personas no identificadas del Sindicato Unido de Empleados Marítimos (SOMU) atacó e intimidó a varios compañeros con revólveres y cuchillos. Como resultado de estos incidentes, 10 empleados resultaron heridos, entre ellos una mujer de 25 años que fue hospitalizada en el centro de salud Argerich. Tras permanecer cerrado durante 40 días, el casino flotante reanudó sus operaciones a mediados de julio, luego de que el Ministerio de Trabajo ordenara una medida cautelar y pusiera fin al conflicto laboral. Sin embargo, la tensión persistió durante al menos un año más: en noviembre de 2007, se repitieron los incidentes y la huelga de empleados, y en enero de 2008, se produjeron nuevos incidentes cuando los manifestantes intentaron impedir que los trabajadores abordaran los barcos, mientras que las áreas de juego permanecieron abiertas.

Arquitectura: La ubicación del casino flotante Buenos Aires en Darsena Sur impulsó a la firma Cirsa a construir un edificio de “servicio” que funcionaría como entrada para los visitantes y mejoraría el funcionamiento del área de juego flotante con instalaciones adicionales. La firma Bodas-Miani-Anger Arquitectos fue designada para la ejecución completa del proyecto. En el interior, se diseñó una sala de estar, un comedor con capacidad para 140 personas, una cocina industrial y espacios multiusos en la primera planta. El acceso se ubicó en la calle Benjamín Lavaysse, con una caseta de entrada para personal y proveedores, y un estacionamiento público con capacidad para 1300 vehículos, con acceso desde el edificio de la entrada principal en la calle Elvira Rawson de Dellepiane. El proyecto también incluyó estacionamiento para el personal, una sala de máquinas básica y una zona de carga y descarga.

El paseo marítimo costero fue uno de los elementos más destacados del proyecto, ubicado en el estacionamiento junto al río, que proporciona un espacio peatonal característico de Puerto Madero, con pavimento, barandillas e iluminación que recrean la personalidad del barrio. Eventos y Adaptación Digital En los últimos años, Casino Buenos Aires se ha distinguido no solo por su diversa oferta de juegos en un entorno físico, sino también por convertirse en un punto de encuentro para eventos de alto nivel, como los emocionantes combates de boxeo que atraen a aficionados y rivales tanto locales como internacionales. Estos eventos han consolidado su reputación como un centro de entretenimiento diverso. Al mismo tiempo, el casino se ha adaptado a las tendencias digitales, lo que demuestra el creciente interés por las apuestas en línea en Argentina.

Este interés está impulsado por la tecnología y la búsqueda de nuevas experiencias de entretenimiento digital, un fenómeno que ha experimentado un notable auge en el país. Este contexto digital complementa la experiencia presencial que ofrece Casino Buenos Aires, lo que demuestra cómo los casinos tradicionales están expandiendo sus horizontes al mundo digital.

About The Author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Related Posts